viernes, 1 de julio de 2011

Nueva Zelanda (V): en busca del Milford Sound


De nuevo dormimos en el DOC de Wanaka.

La mañana es soleada, y no hay tantas nubes como en el día de ayer. Estamos cogiendo la rutina a la cuestión de desmontar nuestra cama en la furgoneta y montar la mesa para el desayuno.

A las 11 de la mañana salimos en busca de lo que será uno de nuestros grandes objetivos en este viaje: el Milford Sound.

Tomamos la opción de recorrer la carretera Cardrona Road. Carretera de 47 kms que une Wanaka con Queenstown (aunque a este aún quedan unos kms cuando terminamos la Cardrona Road), y que pasa por el punto más alto en carretera de toda Nueva Zelanda. Esto no significa que sea una carretera de alta montaña, ni mucho menos, no sobrepasamos los 1074 metros sobre el nivel del mar.

A unos 25 kms de Wanaka nos encontramos con el Hotel Cardrona. Paramos aquí a comer. Es un Hotel, diríamos , que en medio de la nada. Fue algo hace tiempo, con la fiebre del oro, y esta plagado de referencias a ello. En su entrada hay un coche antiguo que es objeto de deseo de curiosos y fotógrafos.



Merece la pena parar a tomar algo en sus jardines.

Su exterior, con aspecto de rancio, no tiene nada que ver con lo que encontramos dentro.

Debo de confesar que fue uno de los sitios donde más disfruté, sobre todo de su W.C., menuda la que dejé allí.

Por tanto aliviados de peso, al menos personalmente, volvimos a nuestra auto-caravana, y retomamos camino.

Foto: Patio del Cardrona Hotel.

La siguiente parada fue Queenstown. Parada obligada por lo que conlleva esta ciudad. Es la más turística de la isla sur. Con sus cuatro estaciones de esquí (Coronet Peak, The Remarkables, Cardrona, Treble Cone).

Se enclava en un valle rodeado de montañas. La calle Buckingham Street está rodeado de restaurantes y tiendas para turistas.

Foto: Almudena paseando por Buckingham Street.

En los alrededores de queenstown se rodaron varias escenas del Señor de los Anillos.

Debido a que nuestro objetivo es el Milford Sound, continuamos hacía allí, con el objetivo de al regreso parar algo más.Tomamos la SH6, bonita carretera que rodea uno de los brazos del Lake Wakatipu, el cual baña las orillas de Queenstown.

Foto: Lake Wakatipu, carretera SH6 a la derecha de la foto.

A media tarde llegamos a Te Anau. Es el pueblo de inicio de una de las carreteras con los miradores más bonitos de toda Nueva Zelanda, la Milford Road de 119 kms. Dice la guía que conforme se acerca al parque nacional, habrá que levantar la vista para ver el pico de las montañas. Los miradores y paseos nos permitirán contemplar el esplendor que nos rodea.

Estamos ansiosos, mañana será el gran día.

Decidimos dormir en un camping, y darnos una ducha en condiciones y no con las limitaciones de la de la furgoneta.

Todo un acierto esta decisión. El camping es un ejemplo de limpieza. Todo reluce. Que maravilla. Las duchas son. auténticos "palacios". Esta claro que esto se mantiene así, no solo por la gente que lo regenta sino por la educación de la gente. Desde nuestra llegada a Nueva Zelanda, la cual está repleta de servicios públicos, todo es limpieza y respeto por LAS COSAS DE TODOS.

El camping, por si le interesa a alguien , es el Top 10, de Te Aneu. El coste será 29 dólares neozelandeses (16 euros) furgoneta incluida.

Salimos a cenar, aunque algo tarde, y sólo podemos tomar una pizza servida por una rubia desagradable.