viernes, 29 de abril de 2011

Nueva Zelanda VIII: camino del Fox Glaciar


De nuevo otra noche lluviosa y con bastante frío. En el DOC hemos dormido "cuatro gatos".

La mañana no parece clara en lo meteorológico. Nuestra idea es hacer bastantes kilómetros para ir al Glaciar Fox, aunque realizando alguna que otra parada en lugares recomendados.

Descubrimos aquí un modo de hacer fotografía que exprimiremos hasta el final de nuestro viaje: la foto salto.

Foto 1: Lake Wanaka

Realizamos varios senderos cortos pero muy bonitos como el que se inicia nada más coronar el Haast Pass. Este nos lleva a un mirador rodeado de árboles al cual llegamos a través de un sendero muy frondoso y húmedo.

Foto 2: Mirador tras finalizar el sendero que se inicia en el Haast Past.


Foto 3: Subiendo al mirador.

Pronto llegamos a la ciudad de Haast Beach y comenzamos a recorrer la costa bañada por el mar de Tasmania.




Foto 4: Por el mar de Tasmania, en la West Coast.

Siguiendo las recomendaciones de nuestra guía, habla de que a la altura del Lake Moeraki hagamos un paseo de unos 40 minutos que nos conducirá a una de las playas más increíbles de Nueva Zelanda, Monro Beach. El sendero es precioso aunque la playa debido al temporal esta plagada de ramas. A pesar de ello el paseo merece mucho la pena, totalmente recomendable.

Foto 5: Puente en la senda camino de Monro Beach.


Foto 6: Monro Beach.

Poco a poco llegamos a nuestro objetivo, el Glaciar Fox. En este último tramo de viaje hemos recorrido casi 100 kms sin cruzarnos con un alma. La zona está muy deshabitada.

El tiempo está regular y tras informarnos de la previsión para mañana no está muy claro que podamos subir al glaciar mañana.

Que le vamos a hacer, habrá que esperar. Y que mejor que hacerlo en uno de los bares más recomendados de la zona: el Nevada Café, a pie de carretera. Nos damos un homenaje acompañado con un vino de la tierra.


Foto 7: Nevada Café

Cuando salimos de allí, además de ir algo contentos, el día ha mejorado y nos vamos como un rayo a ver el Lake Matheson. Recorremos la senda como "alma que nos lleva el diablo" pues el atardecer es el mejor momento para ver el lago. La vista es preciosa:


Foto 8: Lake Matheson.

De repente nos quedamos de piedra, de nuevo Félix y Alicia. Mira que es grande Nueva Zelanda y ya nos los hemos encontrado varias veces.

Foto 9: Juerga en el Lake Matheson.

Montamos un "sarao" de la "leche". La gente nos mira muy extrañados y con cara de pensar que les pasa a estos.

El Holiday Park de Fox Glaciar será nuestro lugar de pernocta por 38 dólares neozelandeses, caravana incluida. Muy limpio y tranquilo.






lunes, 4 de abril de 2011

Nueva Zelanda IX: Glaciares


Estamos a 25 de marzo, jueves.

A primera hora estamos en las oficinas de la empresa que contratamos para llevarnos al Fox Glaciar. Finalmente podremos subir, la previsión del tiempo es buena.

Nos explican que debemos de hacer y nos dan unas botas y calcetines de montaña, al igual que un chubasquero. Todo muy bien publicitado.

El precio de la excursión es de 190 dólares neozelandeses, ambos incluido. Existen distintas tarifas en función de la zona del glaciar a la que se quiera llegar. Debido a como estaba el tiempo creo que hicimos bien en elegir esta pues el pagar más y no haber podido llegar más arriba hubiera sido absurdo.


Tras subirnos en autobús a la zona de inicio, toca ahora andar con el glaciar a nuestra vista.

Foto 1: El glaciar Fox a nuestra vista.

Poco a poco vamos ganando altura aún sin andar por el hielo del propio glaciar. Tras unos 45 minutos subiendo, y escuchando (digo bien, escuchando, que no quiere decir, entendiendo) al guía por fin es hora de ponernos unos mini crampones.

Resulta una sensación extraña andar por el hielo, a veces con un color que se vuelve de un azul intenso.

Nos aconsejan que no salgamos de la zona por la cual camina el guía, debido al peligro que ello conlleva.

El frío es aquí considerable, pero menos de lo esperado. Es normal que el glaciar cada vez tenga menos hielo y sea más pequeño. Cosas del cambio climático.




Foto 2: Mini crampones.



Foto 3: Saltando en el glaciar Fox.

La excursión dura unas dos horas y media. Se pasan bastante rápidas. En el fondo a ninguno de los dos nos resultó algo muy especial, quizás esperábamos algo más. Simplemente es andar por hielo. Las partes donde las grietas son más pronunciadas, y más espectacular, no te llevan por el peligro que entraña.

A las tres de la tarde estamos de vuelta en las oficinas de la empresa que tiene montado "el chiringuito".

El glaciar Fox es la otra cara del Monte Aoraki, zona en la que dormimos nuestro primer día en caravana.

Tras esto cogemos la furgoneta camino de nuestro siguiente objetivo: el Glaciar Frank Josef.

Lo visitamos por libre y tras recorrer una senda de unos 30 minutos tenemos la pared del glaciar delante nuestra. Esta experiencia nos resulta mucho más satisfactoria que la anterior pues sin necesidad de guía ni nada estamos delante de un muro de hielo.

Foto 4: Glaciar Frank Josef.

A eso de las seis de la tarde estamos de nuevo en nuestra furgoneta. A pesar de que pensábamos que sólo nos quedaba hacer kilómetros para llegar a nuestro destino, Hokitika, volvemos a realizar uno de los consejos de nuestra guía: visitar Okarito.

A unos 35 kms de la ciudad de Ross, nos salimos de la SH6. Okarito es un asentamiento en una playa virgen y fue el escenario de una novela de Keri Hulme, The Bone People, que trata de la violencia y misticismo de la vida de los maoríes. En sus cercanos bosques tropicales habita el kiwi.

Buena muestra de ello son las advertencias que encontramos en la carretera camino de Okarito.
Foto 5: Advertencia de zona "poblada" de kiwis.

Merece la pena acercarse a ver la playa, no se pierde tanto tiempo. Si se quiere se puede realizar una excursión de dos horas de ida y vuelta al puente peatonal que lleva a The Trig, tomando la playa en dirección sur. En un día despejado se puede disfrutar de las vistas del Aoraki.